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Zacatrus y el poder de las recomendaciones

Pues sí, les devía un post a estos señores, so here it goes.

Creo que fue Javi quien tuiteó sobre Zacatrus, y aunque en ese momento no vivía en España, me lo guardé en los favoritos. Porque yo de Javi me fío (y porque los juegos de mesa me gustan mucho).

En diciembre fui a casa por Navidad, y se me ocurrió regalarle el Carcassone a un amigo para su cumpleaños (nota para Jordi: no pinches en el link). El caso es que hice el pedido, el cual debía ser entregado en casa de mi amigo directamente (y no en la mía), porque entre otras cosas, yo me volvía en breve a San Francisco. Recibí un email de confirmación pero, fallo mío, no lo leí hasta el día siguiente (estar de vacaciones es lo que tiene, no lees los correos al segundo de que te lleguen), cuando parece ser que el pedido ya había sido enviado… a mi dirección, no a la de mi amigo.

El lío vino cuando llamé para ver qué se podía hacer. Me voy a ahorrar el “yo les dije”, “ellos me dijeron”, etc. Lo que pasó fue que la atención no me gustó y como soy una cabezona, y a pesar de no tener tiempo para comprar otro regalo para mi amigo, cancelé el pedido.

Pero luego me sentí mal. Porque soy así, tonta, y creo en la bondad de las personas (y además me invadió el espíritu de la Navidad, todo hay que decirlo), y me sentí mal. No por haber cancelado el pedido, sino por el hecho de haber tenido una mala experiencia de usuario con Zacatrus…, cuando Javi había dicho que molaba!!

Así que les escribí un email, todo lo constructivo que pude. Me vuelvo a ahorrar lo de “Mira, creo que el problema ha sido este, no este otro, blabla”. Me contestaron. Y no sólo me contestaron, sino que lo hicieron en tono totalmente colaborativo, reenviaron el juego, esta vez a casa de mi amigo, y hasta me hicieron llegar un obsequio (nota para Jordi: guárdamelo con cariño).

Les devía un post porque sí. Porque las personas que trabajan duro para ofrecer un servicio o vender unos productos que nos encantan, y para solucionar nuestros problemas cuando los tenemos, se merecen un reconocimiento. Cuando algo sale mal nos quejamos pero, ¿y cuando algo sale bien, como en este caso, qué hacemos? Pues yo, lo digo.

Gracias Zacatrus. Para que las cosas salgan bien, solo hay que querer que salgan bien.

 

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10 razones por las que me gusta más usar Lyft que coger un taxi

Lyft es la bomba. Es un servicio parecido a un taxi (y también a Uber) que de momento creo que sólo está disponible en San Francisco. Llevo usándolo desde hace tres semanas más o menos, y la experiencia de usuario ha sido tan buena desde el día 1, que para mi ya no existe otra alternativa.

No sé cuánto tiempo lleva funcionando, pero pocos de los conductores con los que he hablado llevan más de 2 semanas trabajando para Lyft. Uno de ellos nos dijo que están haciendo más de 100 entrevistas a la semana para contratar conductores… ¡una locura! Y no me extraña.

He aquí 10 motivos por los  que me gusta más coger un Lyft que un taxi.

  1. En vez de llamar por teléfono, usas una app en tu móvil para pedir un Lyft.
  2. Antes de hacer una reserva, puedes ver el nombre, la puntuación y la foto del conductor que va a venir a recogerte.
  3. Te sientas delante, hablas con el o la conductora,… es una experiencia más personal que ir en un taxi.
  4. Esta me gusta mucho: no llevan al música a toda hostia.
  5. No llevan bolas de discoteca ni luces de colores.
  6. No parece que estés en una montaña rusa ni tampoco en una carrera de coches a vida o muerte.
  7. Si llevan música, suele ser música agradable. No me ha sucedido aún, pero imagino que si la música que llevan no me gusta, podría pedir que la quitaran.
  8. Los conductores son simpáticos (aunque solo sea porque luego les tienes que puntuar).
  9. La propina va incluida en el precio, no la tienes que calcular tu (y por lo tanto nunca hay quejas sobre ella). Y pagas a través de la aplicación, así que no pasa nada si no llevas efectivo.
  10. Viajar en un vehículo con un bigote rosa de peluche en el parachoques.

Respecto a los puntos 4, 5 y 6, sí, así son la mayoría de taxis en San Francisco (al menos esa es mi experiencia).

Y esta para bonus: es realmente mucho más barato que un taxi.

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LiveSprout, crea tu planta virtual-real

Hace un año aproximadamente, conocí a uno de los fundadores de un proyecto llamado LiveSprout. La idea consiste en poder hacer crecer tu planta como si fuera un objeto virtual, pero con la diferencia de que, al final del proceso, puedes comprar la planta. Y quién dice comprar dice regalársela a alguien.

La idea me encantó, y me apunté para probarla. A continuación os cuento cómo fue el proceso:

14/06 Recibo un email para que la semilla sea plantada. Respondo. Recibo un email de confirmación.

16/06 Recibo una foto de MI semilla.

17/06 Recibo una foto de mi planta, y me informan de que si quiero la puedo regar.

18/6 Recibo un email para regar la planta (otra vez). Me recomiendan que la riegue una o dos veces al día (aunque parece que tiene ya mucha agua…).

19/06 Otro email para recordarme que vuelva a regar la planta.
20/06 Otro email para recordarme que vuelva a regar la planta.
21/06 Recibo dos emails diferentes para recordarme que vuelva a regar la planta.
23/06 Otro email para recordarme que vuelva a regar la planta. Pero esta vez la foto que me envían es diferente.
24/06 Otro email para recordarme que vuelva a regar la planta.
26/06 Otro email para recordarme que vuelva a regar la planta.
28/06 Recibo dos emails diferentes para recordarme que vuelva a regar la planta.
29/06 Otro email para recordarme que vuelva a regar la planta.
Y el mismo día, recibo un email para decirme que ha llegado el momento de comprar la planta o de pagar para poder seguir con el proceso. Nunca contesté a ese email y no volví a saber de la empresa ni de la planta.
El caso es que, la experiencia de usuario, no me acabó de gustar. He aquí algunos de los motivos (y posibles alternativas):
  • Nunca llegué a saber el tipo de planta del que se trataba.
  • Demasiados emails, y había algunos que no lograba entender. Por ejemplo, yo no sé nada de plantas, si recibo un email cada día preguntándome si quiero regar la planta, asumo que lo necesita, pero por otro lado, en las fotos que me enviaban, la planta se veía mojada, con lo cual nunca sabía qué era lo que había que hacer. Hubiera sido mucho mejor que me escribieran sólo cuando la planta necesitaba ser regada, por ejemplo. En este sentido, considero que hubiera sido muy útil disponer de tutoriales sobre el cuidado de plantas o similar.
  • Cada vez que llegaba un email lo sentía como una obligación, no como algo que me apetecía hacer. ¿Qué tal un espacio web (no sólo emails acumulados) donde ver todas las fotos del proceso? ¿O comparar tu proceso con el de gente a tus amigos/ otros usuarios? Quizás una interfaz donde se vean todos los pasos por los que pasar y por dónde voy, cuánto tiempo me queda, etc.
  • Por las fotos que me enviaban, nunca me quedaba del todo claro cuál era mi planta (con lo cuál nunca me llegué a “enamorar” de ella de verdad).
  • Los mensajes y las acciones a realizar eran demasiado impersonales, por ejemplo, contestar a un email diciendo “REGAR” para que la planta fuera regada. Para mi hay tres cosas que impiden que le coja cariño a la planta en esta situación: 1) parece que el mensaje no se lo envío a la persona que cuida de mi planta y 2) la interacción no es “directa” con la planta- aunque sé que eso es imposible- que ciertamente podría ser más cercana-, y 3) en este sentido, el email puede no ser el mejor método. ¿Qué tal una app a la que pueda entrar en cualquier momento, ver mi planta y fotos del proceso, y darle a regar o a poner de cara al sol, o cualquier otra cosa, en cualquier momento?
  • Al final del proceso me sentí obligada a comprar la planta o a pagar para seguir haciéndola grande, y eso no me gustó. Me hubiera gustado disponer de más alternativas. ¿Traspaso a alguien que la quiera? ¿Posibilidad de que la compraran mis amigos de Facebook? Porque de esta manera asumo que, como no pagué por el servicio, lo que acabó pasando con mi planta es que la dejaron morir…

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Yo he trabajado con muchos programadores españoles y buenos

No soy programadora, pero a lo largo de mi carrera he trabajado con muchos programadores, y con muchos programadores buenos (¡afortunada yo!). Es por ello que, aunque tarde, me uno al debate aportando algunos datos basados en mi experiencia. Para el que no esté al día, recomiendo la lectura previa de los artículos de Enrique Dans, David Bonilla, José Manuel Beas y la escucha del último podcast de Cachirullo Valley.

Programadores buenos

En cinco minutos he contado 25 programadores españoles con los que he trabajado DE FORMA DIRECTA. Seguro que me dejo algunos, pero como muestra nos sirve. De éstos, 18 son programadores buenos y no dudaría ni un segundo en volver a trabajar con ellos, y hay 5 que, además de buenos, son emprendedores.

Vale, lo reconozco, mi experiencia me dice que hay menos programadores emprendedores y buenos que programadores buenos, ¿y? También hay menos camareros emprendedores y buenos que camareros buenos. Y menos malabaristas emprendedores y buenos que malabaristas simplemente buenos. Y así, sucesivamente.

Cómo aprender a buscar un programador

Hay emprendedores que, además de no saber programar, no saben buscar programadores. Estoy de acuerdo con @david_bonilla en que uno de los problemas en España es que la profesión no está bien pagada. Pero ese no es el único problema que se encuentra la gente que busca buenos programadores y/ o programadores que se quieran embarcar en la aventura de emprender. He aquí un par de ideas sobre el tema:

a) Saber qué se busca

Y no saber lo que se busca es un tema que, a su vez, se puede dividir en dos grandes temas:

  • No sé qué tipo de persona busco
Lo primero que hay que preguntarse cuando se busca un programador es ¿busco un emprendedor o un ejecutor? Y es muy importante ser SINCEROS con la respuesta. Casi todos los casos que veo a mi alrededor caen en alguno de estos grupos:
  1. Digo que busco un emprendedor y busco un ejecutor. Le propongo a alguien que compre mi idea y que la desarrolle, si va bien la cosa nos repartimos acciones, ingresos o lo que sea. Pero de momento el desarrollo es gratis. Y no le dejo participar en el concepto, claro, porque la idea es mía (aunque siempre me aseguro de decir “nuestra idea”).  Lo que pasa aquí es que lo que se busca es un ejecutor, y para eso sólo necesitas tener claro lo que debe ser ejecutado y pagarlo. Para esto, no necesitas un emprendedor. El último caso que sucedió a mi alrededor,  un tipo buscando un co-founder, que no quería explicar la idea (¿entonces cómo voy a decidir si quiero ser tu socio??), y que cuando se le dijo que no, preguntó por servicios tipo Odesk (lo mismo que buscar un co-fundador) para ver si así conseguía que alguien le desarrollara “su idea” por no más de 500 dólares. True story.
  2. Busco un emprendedor, pero a éste no le gusta mi idea. Buscar un emprendedor es como buscar novio o novia. Primero hay que conocerse, ver que hay feeling, salir (o hacer un brainstorm) unas cuantas veces, ya sabes, ese tipo de cosas. Y luego, puede o no puede surgir el amor. Si encuentras un emprendedor que no se enamora de tu idea , a lo mejor no es que no sea emprendedor, a lo mejor es que simplemente no le gusta tu idea. O que no le gustas tú.
  3. Busco a alguien que me ayude con mi proyecto, que además sea técnico. Hay muchas personas que no solo buscan a un programador sino a alguien que les ayude a entender qué es lo que necesitan. El problema es que no lo saben… hasta que lo descubren. Cuando lo descubren, o bien resuelven el problema que tenían, o bien se encuentran con el siguiente problema: seguir pensando que lo único que necesitan es un programador.
  • Nó sé qué tipo de desarrollo busco

Porque desengañémonos, ir a un programador freelance y decirle “quiero que me desarrolles una red social” NO TIENE SENTIDO. Esa red social tendrá una gente a la que dirigirse y otra a la que no, unas pantallas que habrá que diseñar, unas funcionalidades que serán básicas (y otras que no), una manera de guardar los datos de los usuarios en la base de datos, etc. etc. etc.

Y todo eso, hay que hacerlo, y no solo eso, HAY QUE PENSARLO. Si quieres que el programador haga todo eso sé concreto y pide todo lo que necesitas, y si no sabes lo que necesitas, soluciona ese problema ANTES de pedir un desarrollo.

b) Saber cómo se busca

He aquí algunas ideas que hasta ahora, a mi me han funcionado:

  • Tratar bien a los programadores es algo que definitivamente ayuda a la hora de buscar tanto un ejecutor como un emprendedor. Algunos ejemplos: no olvidarte de la primera reunión con ellos, ofrecer remuneración, no cambiar la remuneración cuando ha sido pactada (a menos, claro), desarrollar la idea de forma conjunta.
  • Estar dispuesto a aprender. Vale, algunos programadores no destacan por su sencillez a la hora de explicar conceptos técnicos. Algunos buenos programadores tampoco. Conocer algunos conceptos técnicos no está de más para empatizar (igual que tu esperas que ellos aprendan a explicar los conceptos técnicos de forma no técnica).
  • Valorar el trabajo que se va a realizar (y no sólo decir que se valora), y reconocer el trabajo bien hecho. En realidad esto es algo que no aplica de forma exclusiva al campo de los programadores, a todos nos gusta sentirnos parte de lo que hacemos y que se nos reconozca lo que hacemos bien.

Aprender a emprender vs. aprender a programar

Oh, nosotros los españolitos que en el colegio no aprendemos física ni programación desde pequeños. España siempre en la cola del mundo. No digo que aprender programación desde pequeños no sea una buena idea (ojalá!),  pero eso no soluciona el problema de que la emprendeduría sea considerada una opción real para, en este caso, los programadores recién licenciados. Y eso me lleva a la siguiente pregunta, ¿cómo se aprende a emprender?

En Silicon Valley, las generaciones exitosas de emprendedores invierten en otros emprendedores para que puedan fracasar, aprender, emprender de nuevo, tener éxito y, ahora sí, invertir en la nueva generación de emprendedores. Y también hay mucha gente que no emprende, sí. Pero éstos últimos no son la mayoría.

En España hay emprendedores que invierten en nuevas generaciones de emprendedores, pero todavía no los suficientes y/ o no en las condiciones más óptimas (no voy a entrar en este terreno pantanoso, sobretodo porque mi experiencia en este sentido ha sido positiva). Necesitamos más intentos (y que intentarlo sea más fácil), esto nos dará más éxitos, y más gasolina para alimentar el ciclo.

Nos guste o no, y aunque haya gente que lo esté haciendo muy bien, hay mucha más gente no haciendo nada o haciéndolo mal para que cuando un programador se licencie la opción real más apetitosa no sea precisamente la de emprender.

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Kloutstitute

Hace algunos meses @plunchete y yo hicimos esta aplicación para una hackathon utilizando el API Klout y el de Twitter:

Kloutstitute

Plunchete la programó y yo hice el diseño (wow, super diseño) y la maqueta. Aunque no sería justo decir que lo hice sola, porque aprovechando que Javi y Marta estaban por San Francisco y se pasaron por la hackathon, pedí ayuda a profesionales 😀

Básicamente, lo que hace Kloutstitute es decirte cómo conseguir que tus tweets tengan más impacto entre- y a través de- tus followers. Pongamos por caso que quieres promocionar una web de vinos, introduces el tweet en el input, buscamos tus followers en Twitter, luego buscamos en Klout en qué temas son influyentes tus followers, y te decimos quién es más influyente en temas de vino, por ejemplo @uvinum ;). Así de fácil.

Es una idea sencilla pero que da mucho juego. Si alguien la prueba, se acepta cualquier tipo de feedback.

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Y tu, ¿a qué te dedicas?

Esto que parece una pregunta tan fácil de responder es a veces, en mi caso, algo difícil de explicar. Sobretodo a mis padres 😉 Y no sólo eso sino que, a medida que consigo que vayan entendiendo a qué me dedico y qué tipo de trabajo realizo en mi día a día, van surgiendo nuevas dudas y preguntas igualmente difíciles de responder.

Así que llegó el día en que encontré una solución para poder compartir con mis padres las anécdotas, las alegrías y hasta las dificultades  de algo tan apasionante- al menos para mi- como es formar parte de una startup de Internet. Hasta la fecha funciona.

Mis padres tienen un restaurante (aprovecho para recomendarlo, está en Calella, se llama Braseria Les Caves y no es porque lo diga yo, pero se come de muerte). Total, que a cada pregunta que me hacen, intento buscar una comparación con su día a día en el restaurante. A veces salen cosas bastante curiosas, pero lo importante es que consigo que me entiendan. He aquí un par de anécdotas.

P: ¿Pero tenéis clientes que os pagan? ¿Y qué les dais?

R: Ahora cuando necesitas un camarero nuevo llamas a los que han pasado a dejar el CV que son, ¿cuántos? ¿5 o 6 al año? Imagínate que tuvieras una página web con todas las personas de Calella, Pineda y alrededores que quieren trabajar de camarero. Podrías ver su nombre, su foto, en qué restaurantes han trabajado y durante cuánto tiempo, y su número de teléfono para llamarles si te interesa contratarles. ¿No te ahorraría tiempo y sería más fácil encontrar a buenos camareros? Pues la gente nos paga por ofrecerles esa lista pero para “informáticos” (utilizar esta palabra en vez de programador, ingeniero de software, desarrollador, etc. es una apuesta segura :S ).

P: ¿Por qué si tenéis más usuarios tenéis que pagar más dinero, no será al revés, porque os hacen descuento por tener más gasto? (En referencia a servidores y eso).

R: Si en vez de 150 personas te entran 300 a comer a la vez, ¿te sale más caro o más barato? Tu ganas más, es posible que los proveedores te hagan un descuento o que tu puedas ofrecer los platos más baratos pero en resumen, tu te gastas más dinero, ¿no? Y si los 300 no te caben en el local actual y tienes que ampliarlo, suma y sigue.

P: Cómo explicar que Justin Bieber ha publicado una foto en Instagram , que la aplicación ha dejado de funcionar y que Amazon les ha ofrecido espacio gratis para que la levanten lo antes posible

R: Imagina que Manolo Escobar (uno de los artistas favoritos de mi madre) entra a comer a Les Caves. La gente lo ve desde fuera y empiezan a entrar más y más clientes, gente que quiere hacerse fotos con él y pedirle autógrafos (a mi esto no me entra en la cabeza, pero sé que para mis padres es completamente creíble). No tenéis suficiente espacio en el restaurante para toda la gente que quiere entrar, así que tenéis que dejar a muchos fuera y, como hay tanto trabajo, a los que están dentro se les retrasan los platos. Estás en el más absoluto caos cuando de repente, el señor del restaurante de en frente te dice que si quieres te deja su local para que puedas atender a todo el mundo. Gratis. Y tu le das las gracias. Menos mal.

CONCLUSIÓN

P: Entonces, ¿a qué se dedica tu hija?

R (lo que me imagino que responden mis padres): Pues mi hija tiene una empresa de Internet para camareros, y un día entró en la web Manolo Escobar y les tuvieron que dejar un local para atender a todos los usuarios.

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5 cosas para las que sirve Craiglist

Los días pasan y van apareciendo nuevos usos para Craiglist. Fundada en 1995, le han salido cientos de copias y de “competidores” en todo el mundo. Aquí en Estados Unidos, por lo menos en San Francisco, la gente lo utiliza para casi absolutamente cualquier cosa. He aquí algunos de los usos que me han sorprendido:

  1. Para recuperar objetos perdidos después de una fiesta. El día después del Bay to Breakers, por ejemplo, ya se podían encontrar cientos- sí, cientos- de anuncios publicados.
  2. Para encontrar con quién dejar a tu perro un fin de semana. Te vas de fin de semana  y no tienes ni amigos ni familia con quién dejar a tu mascota. ¿Qué hacer? ¿Te recomiendan algún servicio en la tienda de animales? No, te recomiendan poner un anuncio en Craiglist.
  3. Para contratar programadores, y ahora que lo pienso, también conozco a gente que utiliza Loquo para lo mismo en España.
  4. Free! Hasta hace un par de meses no tenía ni la más mínima idea de que había tantas cosas gratis, y en buen estado, en Craiglist. Ésta es la sección de “for sale/ free” en San Francisco.
  5. Para empezar una startup. Y si no que se lo digan a Airbnb.
¿Más? Aquí en San Francisco la gente parece utilizar Craiglist para casi cualquier cosa. Diría que junto a Yelp, es la web que más se utiliza en el día a día.

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