Machine Head en San Francisco

Después de un montón de tiempo, no sabría decir cuánto, ayer volví a ver en directo a Machine Head, una de mis bandas favoritas. Creo que ésta ha sido la cuarta vez, sin contar un festival en el que solo pude escuchar un par de canciones. Sin embargo, esta es la primera vez que los veo tocar “en casa” así que, de alguna manera, la experiencia fue nueva.

Un sonido… más contundente

Lo cierto es que no sonaron tan bien como otras veces, especialmente las nuevas canciones. Aunque empiezo a pensar que igual es cosa de la sala, ya que el sonido de Iggy Pop en diciembre en The Warfield tampoco es que fuera de lo mejor. Pero un directo de Machine Head nunca decepciona.

A diferencia de otros directos, y esto no tiene que ver con el buen o mal sonido, el sonido fue más contundente. Más duro, más canciones largas, más trash metal, menos nu metal. Personalmente, me gusta la evolución de esta banda que, aún adaptándose a las modas musicales de  turno, son unos dignos representantes del sonido trash.

Homenaje a Dim Darrell

Siempre he creído que Machine Head es una de esas bandas que en directo suena incluso mejor que en estudio, principalmente por la energía que desprenden y por cómo hacen al público sentirse parte del show. Ayer tuve la oportunidad- supongo que por estar un país de habla inglesa- de ver al auténtico Robb Flynn y de conocer su lado más parlanchín. He dicho parlanchín, sí, y no estamos hablando de Phil Anselmo, no. Emocionante fue el homenaje que le hizo a Dimebag Darrell, ex guitarrista de Pantera, el cual fue asesinado durante un directo de Damageplan a manos de alguien del público que decidió, sin más, pegarle un tiro.

Esta es la historia que ayer contó Robb Flynn en el concierto, justo antes de tocar “Aesthetics of Hate” y de dedicársela a Dim Darrell.

Hubo una gira en la que, después de una noche de alcohol y fiesta, Dim salió al escenario sin haber dormido y habiendo bebido sin parar desde la noche anterior. Salió con la segunda guitarra de Robb en vez de con la suya, tocó de forma impresionante, como si la resaca no fuera con él. Y en un arrebato del directo rompió la guitarra que había “tomado prestada”. Al día siguiente, el cantante de Machine Head le recordó a Dim lo sucedido, “oye tío, ¿te acuerdas ayer? mi guitarra, esto… no pasa nada, eh”. Y Dim le dio $300, dinero que no llegaba ni para pagar la mitad de la guitarra rota. Días después, en un nuevo concierto en Chicago, Dim salió al escenario con una guitarra nueva… y se la regaló a Robb delante de todo el mundo.

No es sólo la historia, sino cómo la contó. Se me pusieron los pelos de punta con las primeras notas de “Aesthetics of Hate”.

Y para terminar, dejo la canción y algunas fotos que hice ayer.

Deja un comentario

Archivado bajo Música

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s