Archivo mensual: noviembre 2008

Entre hacer y no hacer

Me pasó Oriol el otro día esta conferencia de Bernardo Hernández en el IE. Más que interesante. Sobre tecnologías, sobre nuevos retos y oportunidades, sobre de qué va la historia ahora (contenidos creados por los propios usuarios, mapas sociales, privacidad…).

Por quedarme sólo con una cosa, me quedo con una de sus frases finales:

“No es lo bueno que soy sino es lo bueno que quiero ser. Entre hacer y no hacer, haced.”

Conferencia en el IE de Bernardo Hernández

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Escribiendo emails (y textos para la web)

Escribir emails y, en general, textos para la web, es algo que llevo tiempo haciendo y que todavía no he aprendido a hacer. Algo con lo que sigo sintiéndome enormemente insegura y sobre lo cuál no tengo un “qué quiero” definido (ni aproximado) sino sólo medianamente claro un “lo que no quiero”. También tengo algunos referentes, buenos y malos, y algún ejemplo que, por haberme sorprendido, se ha llevado mi atención.

El email que me sorprendió el otro día
Recientemente hice una comanda en MOO. Otra, quiero decir 😛 Y lo primero que leí fue: “MOO – ¡Qué guay!”
Esto, vamos:
moo

Qué guay. ¿Qué guay? Qué guay. Aún es el día que no sé si  me sorprendió para bien o para mal. ¿Qué necesidad tienen de hacerse los “enrollados” si el email es de seguimiento de un pedido, pedido que yo he realizado y en el que estoy interesadísima? Si lo voy a abrir igual.

Reflexiones en “voz alta”…

¿Será cosa de la traducción? (Si supiera la respuesta y la respuesta fuera sí, este post se acabaría aquí).

¿Será una coherencia de estilo? Es decir, no es que se hagan los enrollados para este email, es que se lo hacen siempre… Y en realidad no es que “se lo hagan”, es que en este caso había poco texto y no puedes percibir realmente si son del tipo 1 (esos mensajes que de tan guays– esos sí que van de guays– no hay quién se los crea) o del tipo 2 (los que no “van” de enrollados sino que simplemente son cool).

En realidad yo me lo he tomado más como un 2 que como un 1. Más que nada porque tanto los productos como la imagen de la marca me encantan (y no sólo a mi, creo…), además de que el servicio que me han prestado en otras ocasiones ha sido excelente.

Y aquí me paro a sentenciar. Buenísimo, ¿no? Cuando no sólo no necesitas el marketing o las palabras para convencer de tu producto, sino que es tu producto el que convence de que tu marketing es bueno.

Un par de buenos referentes
11870 y Dreamhost.
Ambos utilizan un lenguaje de tu a tu, y no sólo un lenguaje, sino una manera de presentar la información, de demostrar que conocen a su público mayoritario y de dirigirse a él (pero sin excluir al no mayoritario) que hace que cuando navegues por esas webs te sientas a gusto.

A gusto en tanto que no tienes la sensación ni de que son unos sosos ni de que te están vendiendo la moto. Te están vendiendo lo que son, y si estás en su web, es que lo que son te puede interesar, ¿no? (Sobretodo si no es la primera vez que estás allí ;)).

Lo que tengo medianamente claro “que no quiero”
El lenguaje marketiniano, entendido desde un punto de vista tradicional (porque todo lenguaje y estilo usado con fines publicitarios o, dicho de otro modo, para vender- lo que sea- es marketiniano ¿no?). Algunos ejemplos:

  • “[Producto] y [Producto] a tu medida que te ofrecen herramientas y técnicas de dirección, planificación y productividad.”
  • “[Marca], con más de 25 años de experiencia [lo que sea], presenta [el evento promocionado].”
  • “No pierdas detalle de lo que va a suceder este verano por toda España en nuestra sección de Noticias…” (¿Y por qué no me puedo perder detalle? ¿Cuán tan guay es?)

El colegueo en exceso… ni tanto, ni tan poco, que se suele decir. Algunos ejemplos:

  • “Con la llegada del buen tiempo, nada mejor que disfrutar del aire libre y las bondades meteorológicas. Y si, además, estás desempeñando tu trabajo, ¿qué más puedes pedir?”
  • “¡Ahora puedes escoger entre subir las fotos como siempre o utilizar el sistema avanzado!” A lo que yo, como usuaria, respondo “¡Yuhu!”.

Buscando ejemplos me he acordado de un tercer tipo de lenguaje… seguro que hay más, tampoco era mi intención hacer aquí un estudio  ☺ El tercero en discordia es “el lenguaje de la empresa”. Es decir, el antimarketiniano, el que no se molesta (o se molesta poco) en “traducir” para el usuario su vocabulario técnico (el de negocio o el tecnológico, se dan los dos casos). Como por ejemplo éste:

  • “Por favor presiona aquí y sigue las instrucciones para reajustar (reset) tu contraseña.”

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Mi primo Javi (y lo que quiero a mi familia)

Mi primo Javi el pequeño, no el mayor. Tengo dos primos que se llaman Javi, uno por parte de padre y otro por parte de madre. El pequeño es por parte de madre.

Mi primo Javi tiene una hermana, Cynthia, con la que me veo poco pero me llevo muy bien. Y un hermano menor, Cristian, al que tuve el honor de poner el nombre y del que presumo entre mis amigos frikis de que él, a pesar de su corta edad (bueno, ya no tan corta, que acaba de cumplir 14…), és más friki todavía 😛

De Javi voy a contar dos cosas, y las dos son 100% ciertas, lo prometo. La primera es que jamás le he visto no sonreir. Yo creo que no sabe. Y la segunda es que, a decir verdad, nuestra relación nunca ha sido ni especialmente buena ni especialmente mala. Esto es importante para el motivo de este post.

El motivo de este post

A veces pasan cosas, como hoy, que me hacen dar cuenta de que podría demostrarle a mi familia que la aprecio, mucho más de lo que lo hago.

El domingo encontré unas fotos de la infancia, no muchas, unas diez más o menos. Y en dos de ellas salía mi primo Javi. El resto eran del cole y del equipo de natación. En varias salían mis padres. Ningún otro miembro de la familia (corrijo: una con mis abuelos paternos, la única que tengo, de hecho).

javi_vane2

javi_vane

Esta mañana me ha llamado mi madre para decirme que “Tu primo te ha llevado el coche a la ITV, lo ha lavado y te ha puesto gasolina. También me ha dicho que te diga que si no sabes que las cagadas de pájaro se comen la pintura del coche”. :O (<– Mi cara cuando he colgado el teléfono).

Vale, es un hecho insignificante pero, quizás en una época un tanto sensible ésta en la que me hayo, me he preguntado si yo, que siempre estoy haciendo tiempo para tener tiempo de hacer cosas que al final nunca hago, hubiera hecho lo mismo por él. Y todavía no me he respondido. Luego me he acordado de las fotos… luego he pensado que es muy importante decirle y DEMOSTRARLE a la familia lo mucho que la quieres (si la quieres, claro…), y que no hay que dar por sentado que ya saben cosas que aunque las sepan, a todo el mundo nos gusta que nos las recuerden.

Quiero a mi familia

Bueno, mi familia es bastante 1.0. jejeje (o 0.0…) pero voy a dejar por escrito que les quiero, por si alguno pasa por aquí… aunque sea de forma desapercibida…

En honor a la verdad, mi tío Toni y mi tío Fernando no son tan 0.0., porque de vez en cuando entran a este blog y hasta a mi cuenta de Flickr. Gracias…

PD. Este post no va de que quiero a mi familia por interés (porque mi primo le haya pasado la ITV al coche…). Por si acaso XD

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Admiración… y un buen consejo dado en el momento oportuno

Este es un post dedicado a una persona a la que admiro muchísimo como profesional (también como persona, pero voy a centrar estas líneas sólo en el aspecto profesional). Lo empecé hacer hace ya unos años (allá por el 2000, sino recuerdo mal) cuando coincidimos por primera vez trabajando juntas, yo en mi primer trabajillo como becaria. Va y me suelta un día (cualquiera):

“Trabajo hay, lo que tienes que hacer es confiar en ti misma, y no te faltará nunca.”

Y yo se ve que me lo tomé bastante a pecho (pensándolo a posteriori)… y años más tarde, cuando nos reencontramos por Linkara, Neurona o vete tu a saber por dónde, me acordé de aquella frase que sin querer había interiorizado, y se lo dije. Pero ella no se acordaba, jeje

A partir de aquel reencuentro empezamos a conocernos un poco mejor, y al enterarme de qué había sido de su vida, de los distintos cargos que había ocupado y de cómo le habían ido las cosas, mi admiración se fue consolidando. En estos casos una se pone un poco feminista “mujeres con éxito”… también las hay, y una se alegra de saber de ellas (y de poder trabajar con ellas, claro está).

Casualidades de la vida, destinos o no sé muy bien el qué, hace un par de meses que hemos vuelto a trabajar juntas, y desde que entré, no ha dejado de sorprenderme. Concretamente, lo que motiva este post, es lo siguiente.

Lo que ha motivado este post

Como digo, hace ya un par de meses que trabajamos juntas. Entre otras responsabilidades, ella lidera un equipo de unos 10 comerciales (más o menos). Un día me di cuenta de que uno de ellos, siempre con la sonrisa puesta (lo juro, no he visto persona igual que este chico…!), se acercó al sitio de ella (que se sienta delante mío) y le empezó a explicar cómo había ido una venta determinada. Ella paró lo que estaba haciendo y le escuchó atentamente, luego le felicitó. Al día siguiente vi que otra de las comerciales se acercaba a repetir la escena. Y al día siguiente otra, y aún otra más. Todos y todas lo hacen. Siempre. Todos y todas acuden, siempre, a ella.

Cuando las ventas no se producen también van a su mesa a pedir consejo o a encontrar un lugar donde resguardarse.

Cuando las ventas más difíciles se producen al fin, hasta he presenciado abrazos. Un día se lo comenté “tía, es una pasada lo que consigues con este equipo, como te quieren, que hasta te abrazan”. Y ella me contestó… “hombre, es que llevaba mucho tiempo sin vender nada, es normal que la abrace.” 🙂 Así de fácil, a veces no hace falta nada más

Y he aquí, desde mi punto de vista, el quid de la cuestión. La misma persona que les consuela y les felicita es la que les marca sus objetivos. A mi personalmente, la capacidad de esta chica para conseguir un equipo tan motivado y cohesionado (¿esta palabra existe? se entiende ¿no?), y además de forma tan natural, simplemente me admira.

Y hasta aquí. Tener el privilegio de trabajar con profesionales de este tamaño es lo que me hace crecer, no sólo como profesional, sino también como persona. Y por ello doy las gracias.

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Sobre el sentir (a través de la música)

En realidad este post es un pensamiento que tuve ayer, que he tenido en otras ocasiones, y que quizás no es la primera vez que hago público. Y tiene que ver con la música, no sólo con el sentir.

Definición de sentimiento según la Wikipedia:

Es el resultado de una emoción, a través del cual, el consciente tiene acceso al estado anímico propio. El cauce por el cual se solventa puede ser físico y/ o Espiritual. Forma parte de la dinámica cerebral del hombre y los animales, que le capacita para reaccionar a los eventos de la vida diaria.

Emoción

Emoción es lo que me provoca oir según que melodías, instrumentos o voces en según qué momentos, algunos como el de ayer totalmente inesperados. Creo recordar una conversación acerca de la capaciad del olfato y la oída para evocar sensaciones en nosotros… ¡inmensa! Los que más. En dicha conversación, mi interlocutor aseguraba que los seres humanos nos enamoramos del olor que desprende la otra persona… así tal cual.

Reacción

Las reacciones que experimento escuchando música son algo inefable que no sólo me veo incapaz de describir sino que además me hacen sentir viva. Muy viva, en realidad.

Sí, si no me sientiera viva, mal andaríamos. Cada cual tiene sus recursos.

Compartir emociones y reacciones (provocadas por la música)

Compartir una reacción provocada por una misma canción o música con otra persona no es algo común. Cuando se da es sencillamente sensacional. ¿Por qué se da? Básicamente por dos motivos:

  • Recuerdos de una época común, en la que esa música era la banda sonora del momento, y así lo sigue siendo en nuestra memoria
  • La interpretación, absolutamente subjetiva e intransferible (e inexplicable), que cada uno realiza de la escucha- que puede ser activa o pasiva- de esa música

El tipo de coincidencia menos común, por lo menos en mi caso, es la segunda. Y precisamente porque es tan difícil de explicar, cuesta aún más darse cuenta de que se encuentra uno ante tal unión. Sí, se trata de una unión, de una simbiosis que no necesita palabras ni tacto ni tan sólo miradas para ser total.

Inventando historias

Al escuchar el “Up” de REM y montarme una trilogía que vete tu a saber si así fue concebida pero que no soy la única que es capaz de leer en la consecución de las canciones.

Al utilizar una canción de C.O.C. para salir de la frontera entre el llanto y la más absoluta felicidad después de escuchar una balada de Metallica (que no es “Nothing Else Matters” :P).

Al darme cuenta de que la canción número 5 es siempre una canción especial.

….

Cuando Chris Cornell canta en mi Focus

Cuando Chris Cornell canta en mi Focus, una servidora llora. Esto es así. No tiene más explicación que la voz de esta persona siendo capaz de tocar lo más profundo de mi (dando igual que ahora le haya dado por el pop… ese es otro tema). No siempre… pero basta un momento de especial felicidad (como el de ayer) o de tristeza (como el de otras ocasiones) para que una canción (un par o tres en realidad) de este señor, me hagan llorar. Tiene que ser conduciendo, algo que me gusta especialmente hacer. Y tiene que evocarme mil imágenes pasadas, presentes y hasta futuras hasta inundarme de tal manera que sea incapaz de contener las lágrimas. No es algo bueno ni malo. Es algo que sucede. Algo que me hace sentir viva.

Aquí dejo un vídeo de Chris Cornel. La canción me gusta, pero tampoco especialmente. Durante un tiempo la usé para despertarme (igual por eso la llevo en el inconsciente):

Nota final

Me gusta sentir y conocer a las personas a través de la música. Me gusta compartir sesiones de canciones especiales o triviales que vienen a nuestras mentes y evocan cosas y nos hacen hablar y transmitir y ser transmitidos. Y conectar (o no). Me gusta.

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Arte digital y publicidad

Leo en el blog CERKDTI un post sobre una campaña publicitaria (ciertamente original ) llamada “Talk to the plant“. Dicha campaña me hace pensar en una “obra” que tratamos en la asignatura de “Arte digital” de la UOC (hace ya algunos meses) titutlada “Interactive Plant Growing” (ficha en inglés | de la UOC en catalán).

La campaña de Heinz

A mi personalmente no me acaba de gustar… sí es viral, sí es llamativa… pero no es fácil. Con que no es fácil quiero decir, así sin pensarlo mucho, que:

  • Tiene mucha “letra” y…
  • …me cuesta entrar (no veo lo que es a la primera)
  • Tengo que hacer un par de clicks para saber lo que hay que hacer
  • No es una campaña de esas en las que “haces” aunque no sepas el qué ni por qué
  • No me llama a correr la voz nada más verla
  • No asegura la participación del que entra, aunque sí, escribir un mensaje es fácil y rápido
  • No asegura la viralidad. No me hace gracia ver la planta, la planta puede crecer o no,… me canso de esperar ¿a quién se lo voy a enviar y por qué?
  • En definitiva: ¿no engancha lo suficiente? ¿no me invita a reenviarla?

Y ahora uno se pregunta… ¿pero sí que invita a hablar de ella, no? (¿O si no, por qué el post?). A lo que yo respondo… Sí, pero no por la campaña a nivel de marketing, sino por su relación con el arte digital.

Arte digital

No soy una experta en la materia pero mi sentido común como consumidora de arte y de digital me dice que el arte digital no es algo que esté o haya estado de moda, algo de lo que se hable y mucho menos de lo cual se teorice o que se intente normalizar. Hace años que existen obras digitales, consideradas arte o no, pero existen. “Interactive Plant Growing”, concretamente, data de 1993-1997. Y sin embargo ¿dónde han estado, quién las ha visto, para qué han servido (servido al arte, a los consumidores o a la indústria) estas obras digitales?

En el terreno artístico, a diferencia de otros sectores como pueda ser por ejemplo el periodismo, la herramienta o medio sí marca la diferencia. Por eso hablamos de pintura, de escultura, de video-arte o de poesía. El contenido es realmente lo que juzgamos como obra de arte o no, pero como digo, la herramienta o medio, marca la diferencia.

Es importante matizar que en esta reflexión no me estoy refiriendo al arte digital como si todo aquello que es digital debiera considerarse arte por el sólo hecho de serlo.

Dicho esto, continúo.

Publicidad y arte digital

Continúo con lo que realmente ha motivado este post: el arte digital en la publicidad. Igual que, de alguna manera, la campaña y la obra mencionadas están relacionadas, pienso que en Internet el arte creado mediante medios digitales tiene un futuro por construirse dándole aire fresco a eso a lo que llamamos marketing online.

Ya está, después de todo este rollo, la reflexión era corta.

Se me ocurren otras obras de artistas que han sido utilizadas como campañas de marketing para promocionar un producto. En este post hablé de una artista y de una campaña que a mi personalmente me encantan: http://www.noonebelongsheremorethanyou.com.

En realidad no estoy descubriendo nada nuevo, en el arte y la publicidad no digitales hay infinitos ejemplos, he aquí sólo uno, que ya tiene unos cuantos años:

Cartel del Cava Codorniu, por Ramon Casas

Anuncio de Codorniu, cartel de Ramon Casas

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Antes desayunaba leyendo y ahora twitteando

El borrador de este post hace días que lo tengo empezado. Pero no he encontrado el momento para estirar el tema. Sí para postear en Twitter. He aquí la diferencia número 1. Diferencia número 2: Twitter es móvil (muy móvil de hecho) y el escribir en un blog no.

Transcurso de los hechos

  • Crisis de lectura, no me preguntéis por qué. Pero crisis. Quizás tenga que ver con que ahora ya no tengo media hora de tren hasta el trabajo sino 5 minutos a pie…
  • Inmersión absoluta en la red desde hace un par de meses
  • Empiezo a tuitear para estar al día de las novedades con mis antiguos compañeros de trabajo (que dices, ¿no te sirven el correo, el feisbuc y el escaip? Pues se ve que no…)
  • Conozco a gente que se pasa el día tuiteando. Gente que merece mi admiración. Y me entra curiosidad… ¿para qué servirá esto? (si yo pensaba que no servía para nada..)
  • Me pongo a observar a los tuiteros y tuiteras… y claro, me convierto en un@ de ell@s yo también.
  • Instalo Twidget
  • Instalo TwittBerry
  • Instalo Thwirl
  • Sigo observando… y tuiteando

Lo que he observado (que puede no ser así…)

  • La gente pasa mucho tiempo en Twitter… pero proporcionalmente al tiempo que pasa allí no tuitea tanto
  • Cuanto más tuitero se es (o más followers se tienen o algo así), menos mensajes se envían
  • La Blackberry engancha muchísimo a Twitter…
  • El usuario de Twitter es muy pero que muy fiel al site. Y esto merece un punto y aparte

Yo había oído decir que la web se caía… que tenían problemas continuamente. Pero no sabía que tantos. En una semana de adicción he podido experimentarlo en mi propia piel.

twitter_down

Pues los twitteros, esa especie de internautas en plena expansión, no sólo siguen utilizando el servicio, esperan pacientes a que lo restauren cuando se cae, y no se buscan una alternativa, sino que lo tienen asumido y casi interiorizado como parte del site… ¡increíble! Y es más, algunos hasta lo excusan.

“El mensaje de error es gracioso”, dijo un amigo a modo explicación XD

Pregunta: ¿Qué otra web cuenta con usuarios que no se enfadan cuando se cae el servicio y que a pesar de las continuas caídas siguen usándolo? Yo no conozco ninguna. Y por alternativas en materia de redes sociales no será… ¿no? ¿O sí?

Lo que pensaba y lo que pienso de Twitter

Antes pensaba que no servía para nada. Que la gente que lo usaba no tenía nada mejor que hacer o algo así. Como enviar sms decían… Jordi, Alex y yo discutíamos sobre para qué usarlo… yo tenía una postura radical: no sirve para nada. Para decir lo que estás haciendo… ¿a quién le importa?

Pues en un fin de semana le he encontrado al menos cuatro buenas utilidades (y otras me siguen pareciendo una chorrada, por ejemplo los mensajes directos.. yo con el correo me sigo apañando mejor… o con el chat).

  • Turnos de preguntas en charlas y conferencias.
  • Estar como en un chat permanente con mucha gente a la que conoces pero que no se conocen entre sí… sin importar dónde estés físicamente, y sin tener que estar chateando… pudiendo “tardar” en responder.
  • Publicidad… Yo por ejemplo, “followeo” a @maestroarmero (de 11870.com), y me gusta ver las novedades que publican así como algunas cosas divertidas que postean en su blog 🙂 Por poner sólo un ejemplo…
  • Y conseguir compañeros de viaje de Madrid a Sevilla 😉

PD: Frase post EBE ’08… “Tengo nosecuántos followers nuevos” jajaja (perdón, es que la primera vez que la oí me hizo mucha gracia… luego vi que la decía más gente :)).

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