El club de los 27

El club de los 27, a los 16

A los 16 una no es que fuese especialmente rebelde, pero me gustaba vestir con poco colorido, escuchar rock y grunge en el Set y el Golden, escribir, leer, chatear (sí, sin tarifa plana y todo eso)… y que me dejaran en paz. Era una incomprendida y nadie se daba cuenta, el mundo no me entendía (aix…XD). Ni a mi ni a mis amigos, por supuesto, y por ello conjeturábamos con entrar algún día en el Club de los 27, ese grupo de grandes incomprendidos. Así que además de tocar nuestros temas preferidos, Kurt Cobain (sobretodo Kurt Cobain), Jim Morrison, Janis Joplin y Jimi Hendrix, eran también nuestros ídolos.

Todos los años son especiales

Los 25 porque son el cuarto de siglo, los 26 el primer paso hacia los 30 (buf!) y los 27… Los 27, en mi caso, son el símbolo último del abandono de la adolescencia (nótese que no habló de madurez, ahí no sé si llegaremos algún día…): Nirvana sigue con un papel protagonista en la banda sonora de mi vida, y concretamente en mi iPod (que no en vano se llama Lounge25), pero el Club de los 27 y parte de esa rebeldía (otra parte nunca se pierde) han quedado definitivamente atrás.

El sueño del día de mi cumpleaños

El día que cumplí 27 años, el lunes pasado, me levanté con un malestar en el cuerpo provocado por una pesadilla en la que morían primero JJ y luego mi madre. Me entraron hasta ganas de llorar y no pude esperar a que mi madre llamara para felicitarme, sino que lo hice yo primero para ver si todo iba bien. Por la tarde, después de soplar las velas, se lo conté a JJ y me dijo… “será por lo del Club de los 27”. Claaaaaaaaaaaro, será por eso……!! Y en ese momento recordé el sueño completo: JJ moría y me decía “feliz cumpleaños, yo he entrado en el Club de los 27, y tu ya no vas a poder.” :O No hace falta decir que JJ es uno de esos amigos de “el Club de los 27, a los 16” (de hecho es “el amigo”) con los que compartía dumb, territorial pissings, lounge act, y tantas otras… además de las noches en el Golden y el Set. Curiosamente, otro de esos amigos, el que un día me dejó escuchar Jennie’s got a gun en su walkman, vive ahora a menos de un minuto de nosotros y ayer nos reencontramos, después de por lo menos 6 años, por casualidad y en pleno centro de Barcelona. Qué cosas.

¿Cómo lo harán las ideas para quedarse guardadas en un rincón y salir en el momento en que menos te lo esperas?

2 comentarios

Archivado bajo Música, Vida

2 Respuestas a “El club de los 27

  1. Buala! Digne de psicoanàlisi🙂

    Els 27 són el símbol d’abandonament de l’adolescència? Jo crec que no. Les etapes no s’abandonen. Com a molt passen a un segon pla per donar pas a d’altres de noves. Ara segurament viuràs coses que no has viscut durant la teva adolescència, i que no són dolentes ni tristes per sí mateixes; encara així, l’adolescent que tots hem sigut segueix encara dins nostre… o dins del nostre iPod.

    Feliç -dilatat- aniversari!

  2. Pingback: Conciencia, inconciencia y subconciencia « Vanessa Ramos - Cosas que pasan

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